Estoy preocupado porque mi enfermedad no admite paradoja, y yo me curo con paradoja. Me angustio, no sé qué hacer. De repente me doy cuenta que esto ya había pasado y volteo al pasado, y veo que también ya me había pasado, y la angustia es doble, tengo que hacerlo con cuidado, porque el cerebro ya se dio cuenta. De repente me dan la respuesta a mi enfermedad, con una simple palabra que le da sentido, la canaliza, la destapa, si, le da un sentido, la palabra mágica, la p-a-l-a-b-r-a es: Se sale . Ahora sé que no es necesaria la paradoja con mi enfermedad, o más bien, con lo que siento; ahora es necesario dejar que se salga, se sale sola. Ni batallo, ni peleo, ya que se sale sola. Fluye.
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